La presión de Estados Unidos se sentía ayer de forma cada vez más descarnada en Cuba, con nuevos anuncios de cancelaciones de vuelos, apagones récord, racionamiento de combustible y un peso en mínimos históricos.
Las aerolíneas rusas Rossiya y Nordwind suspendieron temporalmente sus vuelos a Cuba «debido a las dificultades de abastecimiento» y no retomarán estas rutas «hasta que la situación cambie».
Estas dos compañías se suman a las cuatro canadienses que anunciaron la víspera la cancelación de sus operaciones hacia la isla luego de que las autoridades cubanas les comunicaran que no podían surtirles de queroseno en ninguno de los nueve aeropuertos internacionales del país.
El resultado es desastroso para el turismo, un puntal de la economía cubana por su peso en el producto interno bruto (PIB) y capacidad de captación de divisas.