A la OMSA le pusieron la reversa y se le trancó la transmisión

n febrero de 2026, cuando la República Dominicana sufrió su segundo apagón general en menos de cuatro meses, el Teleférico de Santo Domingo quedó paralizado. Para aliviar la situación, se dispuso un servicio de autobuses gratuitos de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) que trasladara a los usuarios atrapados por la interrupción.

La imagen tenía algo de metáfora. La OMSA, que durante años aspiró a ser el eje del transporte público, aparecía ahora como un sistema de respaldo: el recurso al que se recurre cuando los demás fallan.

En las últimas dos décadas, el operador estatal pasó de proyectarse como el gran articulador del transporte urbano a ocupar un espacio cada vez más estrecho dentro del mosaico de movilidad del Gran Santo Domingo. Hoy comparte las calles con choferes tradicionales, corredores privados, nuevos proyectos estatales, el metro y el teleférico.

ARTÍCULOS RELACIONADOS A ESTE NOTICIA

Deja tu comentario