Zohran Mamdani llegó a la Alcaldía de Nueva York este año aupado por una plataforma progresista centrada en los problemas de la clase trabajadora para hacer frente al alto coste de vida y en una defensa de la causa palestina y en una crítica durísima contra las políticas israelíes. El pasado julio, el político demócrata insto al Gobierno de Donald Trump a detener al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, al que llamó “criminal de guerra” y autor de “un genocidio atroz”, cuando entrara en Estados Unidos. Pero tras diez meses en el poder, algunos activistas reprochan al político socialista, el primer musulmán al frente de Nueva York, no haber hecho lo suficiente en su apoyo a la causa palestina, algo que quedó claro el miércoles, cuando se cumplían tres años de los ataques de Hamás contra Israel que dieron comienzo a la guerra de Gaza.
Mamdani fue abucheado e increpado por manifestantes propalestinos en una vigilia celebrada en recuerdo de las víctimas en Israel del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Antes de que ocurriera esto, el alcalde había condenado en un mensaje en X los “crímenes de guerra” cometidos hace tres años por la milicia islamista mientras que denunciaba el “genocidio en curso” en la franja de Gaza.
En la conmemoración por el tercer aniversario de los atentados, organizada por el grupo Israelíes por la Paz —que se opone a la ocupación de Gaza— se leyeron relatos de los supervivientes y seres queridos de las más de 1.100 víctimas israelíes de los atentados al tiempo que los manifestantes propalestinos tildaban al alcalde de “traidor” y “cobarde”.
En el evento también se escucharon relatos de las condiciones de vida en la Franja, asediada por Israel desde hace casi una década, y gritos contra Mamdani por “tener las manos llenas de sangre”.
Entre los manifestantes palestinos se corearon consignas contra los soldados israelíes, y uno de los participantes enarbolaba un retrato del líder militar de Hamás, Yahya Sinwar, asesinado en un ataque israelí en 2024 en Gaza.
Mamdani participó en el acto con un semblante serio. Después mantuvo una reunión privada con neoyorquinos de origen palestino en Hind’s Hall, un restaurante también palestino situado en el Upper West Side de Manhattan. Allí cerró su jornada.
“Se cumplen tres años de los horribles crímenes de guerra del 7 de octubre. Ese día, Hamás mató a más de 1.100 israelíes y secuestró a otras 251 personas. Compartimos el dolor de nuestros numerosos amigos y vecinos que aún cargan con el peso de esa pérdida inimaginable”, escribió en sus redes sociales a primera hora de la jornada. “El sufrimiento no comenzó ni terminó aquel día (…): continuó a través del genocidio devastador y en curso que el Gobierno de Israel perpetra en Gaza, donde ha matado a más de 74.000 palestinos, incluidos más de 21.000 niños”, añadió.
This day is profoundly painful for so many New Yorkers. It marks three years since the horrific war crimes of October 7. On that day, Hamas killed more than 1,100 Israelis and abducted 251 others. We grieve alongside our many friends and neighbors who still carry that unthinkable…
— Mayor Zohran Kwame Mamdani (@NYCMayor) October 7, 2026
Sus palabras también se toparon con las críticas de las autoridades israelíes. El embajador de ese país ante la ONU, Danny Danon, acusó al “mamdanismo de haberse convertido en un intento de secuestrar el aniversario del 7 de octubre y convertirlo en otro ataque propagandístico contra Israel”.
El cónsul israelí en Nueva York, Ofir Akunis, también criticó el mensaje, calificándolo como una “vergüenza” y una “falta de respeto” que demuestra la “falta de empatía” del dirigente. También le invitó a ver un vídeo de 47 minutos de los ataques de Hamás en Israel, un evento al que Mamdani no asistió.
La vigilia terminó sin incidentes tras uno de los actos más sensibles para el primer alcalde musulmán de Nueva York. Antes de llegar al puesto, Mamdani prometió arrestar a Netanyahu —sobre quien pende una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional—, si pisaba Nueva York. Sin embargo, no pudo llevar a cabo ese cometido cuando el dirigente israelí viajó hace dos semanas a Nueva York para la Asamblea General de Naciones Unidas, por carecer de autoridad legal para ejecutar la orden de arresto. El primer ministro israelí aprovechó su discurso en la Asamblea para criticar al alcalde, a quien calificó de antisemita, e increpar a su mujer, Rama Duwaji.
Desde que llegó al cargo, Mamdani ha tenido que mantener un equilibrio entre cumplir las promesas a las bases progresistas que le llevó al poder —y que ahora le increpan por lo que ellos ven como una moderación de su discurso ante Israel— y apelar a un público más diverso. La comunidad judía supone el 12% de la población de Nueva York.
