Analistas de la industria energética cuestionaron los informes oficiales que le atribuyen a Venezuela 303.000 millones de barriles en reservas probadas de petróleo, al señalar que el Estado venezolano sostiene ese cálculo en datos desactualizados y poco confiables con el objetivo de exagerar su potencial productivo.
Diversos consultores del área explicaron a The Associated Press que el volumen comercialmente extraíble en el país se ubica en realidad entre los 60.000 y 120.000 millones de barriles.
La precisión del cálculo adquiere peso en momentos en que Caracas y Washington buscan atraer capitales privados para reconstruir la infraestructura petrolera. Las diferencias métricas sugieren que el acuerdo anunciado por Trump en agosto, mediante el cual afirmó que Estados Unidos asumiría el control de más de 65.000 millones de barriles en reservas probadas, generará rendimientos inferiores a los previstos.
El exfuncionario venezolano del área de energía, Evanan Romero, residenciado en Houston, catalogó la propuesta como irreal y sostuvo que el gobierno estadounidense no auditó la veracidad de los reportes locales antes de firmar el documento.
“Si el gobierno de Estados Unidos los llamara y les pidiera que testificaran sobre cómo hicieron el procedimiento… bueno, el mundo entero sabrá que ese es un número gracioso, una mentira absoluta”, declaró Romero a The Associated Press.
Desajustes en los volúmenes proyectados
Trump reiteró en varias intervenciones que la alianza otorgará a Estados Unidos el manejo de 65.000 millones de barriles de reservas probadas, una cifra superior a la totalidad de las reservas existentes en suelo estadounidense.
El mandatario calificó el convenio como la negociación petrolera más grande de la historia para reabastecer la reserva estratégica de su país y presionar a la baja el precio de los combustibles tras la crisis generada por el conflicto con Irán.
No obstante, los consultores remarcaron que Estados Unidos obtendrá acceso a yacimientos maduros o sin infraestructura previa, cuya extracción aportará solo un porcentaje de la cuota anunciada. Diversos bloques asignados se ubican en la Faja del Orinoco, una zona del centro-oriente venezolano que demanda procedimientos técnicos complejos.
“No podemos creer los 65.000 millones. Es imposible”, afirmó Romero a The Associated Press, al recordar que varias corporaciones internacionales abandonaron esos campos por las dificultades operativas.
La Casa Blanca no hizo pública la metodología empleada para establecer el monto de 65.000 millones de barriles ni respondió las preguntas formuladas por The Associated Press. La vocera de la sede de gobierno, Taylor Rogers, defendió los términos del entendimiento en una declaración escrita.
“Este acuerdo histórico marca un paso importante hacia la estabilización de la economía de Venezuela después de años de hiperinflación y casi nada de nueva inversión, al tiempo que más que duplica las reservas de petróleo de Estados Unidos”, expresó Rogers.
Análisis de la tasa de recuperación
La investigadora de la Universidad de Columbia y expresidenta de Citgo, Luisa Palacios, sugirió a The Associated Press que los datos gubernamentales probablemente hacen referencia al volumen total de petróleo original en el sitio y no a las reservas efectivamente probadas. Bajo ese parámetro, la cantidad real extraíble fluctuaría entre 10 % y 12 % de los 65.000 millones, equivalente a unos 6.500 millones de barriles.
“¿Esos 65.000 millones de barriles asumen una tasa de recuperación del 20%?”, preguntó Palacios. “Eso es lo que no puedo decir. Y por eso hay dudas al respecto”.
Por su parte, el economista y especialista en materia petrolera de la Universidad Rice, Francisco Monaldi, calculó que únicamente entre 10.000 y 15.000 millones de barriles cumplen con los criterios de reservas probadas en el corto plazo.
