La lluvia irrumpió en la ceremonia militar que conmemoraba la independencia de Antigua y Barbuda y dejó al rey Carlos III expuesto sobre el podio del estadio Sir Vivian Richards, en St. John’s, durante los actos del domingo.
El monarca británico asistía junto a la reina Camila a la celebración por el 45.º aniversario de la independencia del país caribeño. Frente a ellos, unidades militares y uniformadas ya estaban formadas para el desfile cuando comenzó a llover sobre la ceremonia nocturna.
Las imágenes muestran al rey de pie bajo la lluvia y haciendo una señal a una persona fuera de cámara. A pocos metros, Camila recibió un paraguas y se apartó del lugar que ocupaba junto al monarca.
Carlos III bajó después del podio y caminó por la alfombra roja, antes de volver a su posición para seguir los honores militares. Más tarde, también recibió un paraguas. El desfile continuó pese a la lluvia, con la guardia de honor formada ante el jefe de Estado británico.
La agenda de la pareja real comenzó con un servicio religioso en la Iglesia Pentecostal Casa de Restauración, en St. John’s. Carlos III y Camila llegaron al templo en automóvil para participar de la conmemoración nacional, según imágenes difundidas en redes sociales.
La cuenta oficial de la familia real británica publicó un video de la ceremonia, en la que varias personas desfilaron con las banderas de los países de la Mancomunidad de Naciones. La organización reúne a 56 Estados con vínculos históricos con el Reino Unido, entre ellos numerosos países africanos y la mayoría de los miembros de la Comunidad del Caribe.
Carlos III y Camila llegaron a Antigua y Barbuda el sábado para los actos por la independencia, que el país alcanzó el 1 de noviembre de 1981. El lunes participarán en la reunión de jefes de Gobierno de la Mancomunidad, donde la Comunidad del Caribe (Caricom) prevé volver a plantear su reclamo de reparaciones al Reino Unido por la trata transatlántica de personas esclavizadas y el período colonial.
La secretaria general de Caricom, Carla Barnett, afirmó que el asunto forma parte de la agenda regional por tratarse de “crímenes de lesa humanidad que jamás podremos olvidar”. La organización, integrada por 15 países caribeños y con sede en Guyana, creó una comisión de reparaciones en 2013.
Barnett sostuvo que la discusión representa “un momento crucial en la búsqueda de justicia reparadora”, tras una resolución de las Naciones Unidas que calificó la trata de africanos esclavizados como uno de los crímenes más graves contra la humanidad.
Como monarca constitucional, Carlos III no puede comprometer disculpas oficiales ni reparaciones sin autorización del Gobierno británico. El Ejecutivo del Reino Unido reiteró el 7 de septiembre que “no paga ni pagará” reparaciones.
Durante su gira por el Caribe, el rey ha expresado pesar por los abusos históricos mediante fórmulas semejantes a las que empleó como príncipe de Gales en Barbados, durante la transición de ese país a república en 2021. En una visita a Bahamas, Carlos III señaló que era necesario reconocer el sufrimiento y las injusticias del pasado en las islas y en otros territorios, al tiempo que se valoraban los avances presentes.
