Fincimex asegura que su nuevo servicio para cobrar remesas en dólares en efectivo ha tenido buena acogida. Según la empresa estatal, ya se han pagado más de 1.000 operaciones en todo el país.
Pero la reacción en redes deja una imagen menos uniforme. Junto a algunos usuarios satisfechos, también aparecen dudas sobre el procedimiento, quejas por demoras y críticas sobre la cobertura real del servicio.
Fincimex habla de buena recepción
La empresa informó en su publicación que “El lanzamiento del servicio de remesas a cobrar USD en efectivo ha sido acogido muy bien por los consumidores. Ya se pagaron más de 1000 operaciones en todo el país y se responden cientos de mensajes y llamadas en busca de mayor información”.
El mensaje busca presentar el servicio como un canal en expansión. Además, insiste en que está disponible a través de Tocopay para envíos desde cualquier parte del mundo.
Sin embargo, los comentarios debajo del post muestran que todavía hay mucha confusión. Varias personas preguntan si necesitan tarjeta Clásica, en qué moneda se paga el dinero enviado en euros y en cuáles Cadeca está habilitado el cobro.

Algunos usuarios dicen que sí funciona
Entre las respuestas, una usuaria contó una experiencia positiva. Laura Artola explicó: “Debo comentar que.por el momento funciona muy bien mi familiar me lo puso a las 2pm y a las 5pm ya tenía el pin para recogerlo”.
LEA TAMBIÉN:
Homologar título cubano en España: Cada vez más profesionales hacen vida en el país ibérico
Luego añadió que al día siguiente fue a una Cadeca cercana y logró recibir el dinero. Su testimonio refuerza la idea de que, al menos en algunos casos, el sistema está funcionando con rapidez.
También hubo comentarios que confirmaron que el pago se entrega en efectivo. Desde la propia publicación, Fincimex respondió de forma directa a una duda sobre transferencias en euros: “aquí se paga en USD”.
Otro intercambio llamó la atención sobre un punto sensible. Ante la pregunta de si al beneficiario se le descuenta alguna comisión al cobrar en Cadeca, una usuaria respondió que recibe exactamente lo enviado. Aun así, la empresa no despejó todas las dudas sobre costos y comisiones en el hilo.
Persisten dudas, quejas y comparaciones con el mercado informal
No todos los comentarios fueron favorables. Algunos usuarios señalaron problemas de conexión, falta de efectivo y trabas en oficinas concretas. Otros dijeron que no todas las Cadeca están habilitadas, lo que reduce el alcance real del servicio.
También aparecieron reportes de inconsistencias. Una usuaria afirmó que una remesa enviada a tarjeta Clásica por Tocopay no se la quisieron pagar en Holguín. Otro comentario preguntó por un supuesto servicio a domicilio que todavía no queda claro.
LEA TAMBIÉN:
Se disparan los envíos de paquetes de Estados Unidos a Cuba ante la crisis y los apagones
Las comparaciones con los remesadores privados tampoco tardaron. Ariel Pevida resumió una crítica que pesa sobre el nuevo mecanismo: si solo se hicieron 1.000 operaciones en una semana para todo el país, la cifra todavía luce pequeña frente al mercado informal, que en muchas ciudades mueve más dinero y entrega en menos de 24 horas.
Ese contraste resulta clave. El sistema estatal intenta recuperar terreno en un sector donde la rapidez, la confianza y la flexibilidad pesan más que la propaganda oficial.
Un servicio que despierta interés, pero no despeja el escepticismo
Los comentarios muestran que sí existe demanda. Muchos cubanos preguntan cómo enviar dinero desde España, Alemania, India, Venezuela o Estados Unidos. Eso revela interés real en una vía legal para recibir dólares en efectivo.
Pero interés no significa confianza plena. La cantidad de preguntas básicas sobre el proceso deja claro que la información sigue siendo insuficiente. Y las quejas sobre conexión, cobertura y demoras confirman que el servicio todavía genera reservas.
Fincimex intenta vender la idea de un arranque exitoso. Sin embargo, la discusión en redes muestra otra realidad: algunos ya lo probaron con buenos resultados, pero muchos otros siguen mirando con más confianza a los remesadores privados que al canal oficial.
