El 14.3 % de los asiáticos consideró que los precios eran «altos», muy particularmente para los indios (con un 33.3 %).
En el caso de América del Sur, si bien son más los turistas que, en general, consideran que los precios pagados durante su estadía fueron más bajos (18.9 %) que altos (11.8 %), la valoración de haber pagado más de lo esperado fue más propensa entre los argentinos (20.0 %), chilenos (14.6 %), bolivianos (12.0 %) y ecuatorianos (11.6 %), mientras que los servicios recibidos resultaron mucho más asequibles para los peruanos (42.7 %), brasileños (32.3 %), uruguayos (30.0 %) y colombianos (19.3 %).
Lo mismo pasa en regiones como América Central y el Caribe, en el que el 57.7 % de los costarricenses y el 32.8 % de los puertorriqueños los encontró bajos.
Esto fue distinto a los turistas a los que les pareció más costoso la atención recibida provenientes de San Martín (11.8 %), Honduras (10.0 %) o Panamá (9.4 %).
La percepción de precios bajos entre los turistas se concentra principalmente en Europa. Los visitantes del Reino Unido encabezan esta valoración con un 39.8 % que califica los precios como «bajos», seguidos por Suecia y Portugal (33.3 % en ambos casos).
En Alemania, aunque la proporción es menor, también se observa una percepción favorable, con un 23.1 % en conjunto (18.0 % «bajos» y 5.1 % «muy bajos»).
En América del Norte, los turistas de Estados Unidos registran un 24.4 % que ubica los precios entre estas dos categorías, lo que los sitúa por debajo de los principales mercados europeos pero aún con una valoración relevante.
