El invento de Tapia que terminó convertido en el «lago de las pesadillas»

Un video publicado en Facebook por la página SobreRuedas muestra el estado actual del Parque «El Lago de los Sueños» de Camagüey: instalaciones en ruinas, la presa cubierta de malanguetas de agua y vegetación invasora devorando lo que fue el mayor espacio recreativo de esa ciudad.

El reel registra a jóvenes patinadores recorriendo las áreas destruidas y lanzándose desde estructuras deterioradas hacia las aguas de la presa, en un contraste brutal con las imágenes de su inauguración hace 12 años.

El parque fue inaugurado el 8 de febrero de 2014 como regalo a Camagüey en el marco de su 500 aniversario de fundación, impulsado por Jorge Luis Tapia Fonseca, entonces primer secretario del Partido Comunista en la provincia. Más de 40 empresas, instituciones y cooperativas participaron en su construcción sobre unas 40 hectáreas que antes eran terrenos perdidos de marabú y malezas, en las márgenes de una presa del reparto Montecarlos.

En su momento de esplendor, el complejo contaba con más de 30 instalaciones: restaurantes, cafeterías, un malecón de más de un kilómetro, área de kayaks y botes, canchas deportivas, gimnasio al aire libre y una pista de rodeo. Su atracción más icónica era un avión An-26 reconvertido en cremería, bautizada «1514», que según quienes la frecuentaron tenía «los mejores helados de la ciudad».

En la apertura, Tapia Fonseca declaró: «No hay inauguración si no es con el pueblo, porque este ayudó, participó, con sus aportes de horas de trabajo voluntarios a la construcción de su parque».

Cuando Tapia dejó la provincia para asumir responsabilidades nacionales —fue designado Viceprimer Ministro en diciembre de 2019— el parque comenzó un deterioro sin freno. Reportes de 2020 ya documentaban señales de abandono, y en 2024 se informó que la bomba axial que alimentaba el lago había dejado de funcionar, acelerando la degradación del cuerpo de agua.

El video desató una avalancha de reacciones. Muchos usuarios expresaron nostalgia y dolor ante el contraste entre lo que fue y lo que quedó. «Fui ahí en 2016, estaba muy bonito aún; ahora mismo parece un escenario de Jurassic Park», escribió uno. Otro resumió el sentimiento generalizado: «Muy duro ver en qué se convirtió todo lo bonito en una pesadilla en vez de un sueño».

Las críticas apuntaron directamente a la negligencia del régimen. «El embargo no tiene que ver nada para conservar estas instalaciones, y sí mucho la falta de control y exigencias por parte de los que verdaderamente están puestos para que se haga cumplir con las cosas», señaló un comentario que acumuló respuestas. Otro usuario trazó una comparación más amplia: «Es increíble cómo en Cuba la destrucción y el abandono devoran las infraestructuras más rápido que un cáncer del peor. El emblemático parque Lenin también murió por este cáncer fulminante».

El deterioro del Lago de los Sueños no es un caso aislado en Camagüey. El Parque Japonés también fue denunciado por su abandono en abril pasado, y el Estadio Amador Fernández tuvo sus gradas clausuradas por peligro de derrumbe en marzo de 2025, evidenciando un patrón de colapso de la infraestructura recreativa en toda la provincia.

«Lago de los sueños vs. lago de las pesadillas», reza la descripción del vídeo, sintetizando en una frase lo que recogen las imágenes.






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