La República Dominicana ocupó el quinto puesto en el medallero de unos Juegos Centroamericanos y del Caribe por primera vez hace casi medio siglo (La Habana 1982) y, tras atornillarse en esa posición en las últimas cuatro ediciones, desde el Comité Olímpico (COD) no apuntan, al menos ante los micrófonos, a un lugar más alto que ese en la cita que arranca mañana en Santo Domingo.
Lo dice a Diario Libre el titular del COD, Garibaldy Bautista, quien señala como meta defender esa plaza ante rivales como Guatemala y Puerto Rico. En su pronóstico, los cuatro primeros puestos parecen blindados a países que históricamente han ocupado esas casillas.
«Las expectativas que tenemos es superar El Salvador (2023) y Barranquilla (2018), que yo creo que lo vamos a lograr, pero siempre digo que en el deporte la competencia hay que hacerla y creo que nuestra selección nacional está bien preparada», dijo Bautista.
Si bien no gusta dar pronósticos, apunta a que la representación duartiana puede alcanzar las 140 preseas, un número nunca antes logrado, como le ha reportado en un informe la Dirección Técnica del COD tras evaluar cada disciplina.
Dominicana cosechó 111 medallas hace cuatro años en San Salvador, su número más alto cuando el certamen regional no ha enfrentado el contratiempo de bajas. Las excepciones de San Salvador 2022 (132 preseas) y Mayagüez 2010 (132) tuvieron el asterisco de que Cuba no pudo participar, por diferencias políticas y temas migratorios, respectivamente.
En las últimas dos versiones el tope de preseas de oro fue de 25, también máximo con excepción de las justas en 2002 y 2010.

«Es que la posición es muy difícil de alcanzar, porque a los cuatro que están delante no lo vamos a pasar. Nosotros no vamos a pasar a México, no vamos a pasar a Colombia, no vamos a pasar a Cuba, no vamos a pasar a Venezuela. Vamos a estar luchando con Puerto Rico, con Guatemala, que viene subiendo con muchos recursos», explicó Bautista, también presidente de la Federación Dominicana de Softbol.
- En 2002, los quisqueyanos aprovecharon la ausencia cubana para terminar en cuarto puesto, la posición más alta en su historia en el certamen, una travesía en la que debutó en Barranquilla 1946 y de la que solo faltó a las citas de Guatemala 1950 y Caracas 1959, por decisión del gobierno que encabezaba Rafael Leónidas Trujillo.
Apuntó a que el factor localía y contar con una delegación récord que estará en todas las disciplinas deben jugar a favor de esa cosecha récord que se aspira, tras una fase de preparación para la que el Gobierno destinó poco más de 800 millones de pesos.
El legado
Bautista, un ingeniero civil especializado en instalaciones deportivas y con más de 30 años de experiencia, apuntó a la actualización de la infraestructura en el Gran Santo Domingo como el gran legado que dejará montar el esperado evento e insistió en que la inversión debe ser aprovechada para crear una cultura de mantenimiento y operación de los aforos.
