El fenómeno de la música latina y, específicamente, de la bachata, continúa consolidando su dominio global fuera de sus fronteras tradicionales. En una demostración del poder de convocatoria de la diáspora latinoamericana en Europa, Romeo Santos y Prince Royce protagonizaron un masivo encuentro musical en Zaragoza, España, evidenciando el peso demográfico y cultural de la comunidad migrante en el viejo continente, un mercado que sigue replicando las tendencias de consumo del público latinoamericano, incluido el panameño.
El Ibercaja Estadio de Zaragoza se convirtió en el epicentro de la gira titulada ‘Mejor tarde que nunca’, un proyecto conjunto que promociona el álbum que los dos referentes del género publicaron el año pasado. Según reportes de la agencia EFE, el evento congregó a unas 14.000 personas, una cifra que, si bien no completó el aforo total del recinto, superó con creces los 9.000 asistentes de la última presentación en solitario de Santos en dicha localidad.
El concierto no solo funcionó como una plataforma de entretenimiento, sino como un punto de encuentro identitario. Las gradas del estadio se poblaron de banderas de naciones como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y República Dominicana. Este despliegue de símbolos nacionales refleja cómo los grandes espectáculos de música tropical operan como catalizadores de la nostalgia y la cohesión de las comunidades hispanas residentes en el exterior.
Durante la presentación, los artistas hicieron un brindis sobre el escenario con mamajuana —una bebida tradicional dominicana— y emitieron un mensaje explícito de “amor y respeto para Venezuela”, conectando de forma directa con las sensibilidades políticas y sociales de la concurrencia. La interacción con el público alcanzó su punto álgido cuando Isaías, un joven espectador dominicano, fue invitado a subir al escenario para interpretar junto a los artistas el tema “Ay! San Miguel”, en una escenografía que simulaba una estación de metro neoyorquina.
Acompañados por una banda de catorce músicos y coristas, los intérpretes articularon un repertorio que combinó la bachata tradicional con géneros urbanos. Canciones como “Celeste”, “Eres mía” y “Darte un beso” compartieron espacio con hits de discoteca como “Sensualidad”, “Noche de sexo” y “Ella quiere beber”. El tramo final del espectáculo estuvo marcado por los clásicos del grupo Aventura, agrupación con la que Romeo Santos alcanzó el estrellato internacional a principios de la década de los 2000.
Tras concluir su presentación en Zaragoza, la producción de la gira confirmó que el recorrido por la península ibérica continuará este fin de semana en Pamplona y Palma de Mallorca. El itinerario europeo se extenderá durante julio y principios de agosto, abarcando plazas principales como Barcelona, Madrid, Valencia y Tenerife, reafirmando la alta demanda comercial de los ritmos caribeños en los circuitos internacionales de conciertos.
