La refinería de petróleo Hermanos Díaz, en Santiago de Cuba, completó su tercera corrida de crudo nacional, con una producción de 2,000 toneladas de nafta y 10,000 toneladas de fuel oil, informó el viernes el periódico oficial Granma.
La directora general de la planta, la ingeniera Irene Barbado Lucio, declaró al órgano del Partido Comunista que la experiencia «se va consolidando tras las dos corridas anteriores -en marzo y mayo-, y que se supera en lo cualitativo en cuanto a soluciones tecnológicas, principalmente en la descarga de la materia prima».
Barbado presentó el resultado como un «avance» hacia la autosuficiencia energética, aunque reconoció que el proceso sigue perfeccionándose ante las dificultades que impone el crudo cubano.
El ingeniero Cristóbal Acosta Blanco precisó que se trabaja en «los protocolos para futuras modificaciones, debido a las características del crudo nacional, de elevada viscosidad, acidez y contenido de azufre, así como en las necesarias acciones para asegurar la vitalidad de la infraestructura de cada área».
La refinería fue diseñada originalmente para procesar crudos ligeros importados, no el petróleo pesado y ácido que se extrae en Cuba, lo que ha obligado a los técnicos a adaptar procesos en cada corrida.
En la segunda prueba, realizada en mayo, el corte lateral que normalmente produciría diésel no alcanzó los estándares de calidad exigidos por el alto contenido de azufre del crudo nacional, según reconocieron directivos de la propia planta.
La nafta obtenida en las corridas anteriores se destinó principalmente a sostener las operaciones en pozos de Varadero, mientras que el fuel oil de la segunda prueba fue utilizado en la termoeléctrica de Rente, en la propia Santiago de Cuba.
Estas pruebas se desarrollan en el marco de la peor crisis energética que atraviesa Cuba en décadas. Las importaciones de petróleo cayeron entre 80 % y 90 % desde enero, golpeadas por las sanciones secundarias de la administración Trump, el corte del suministro venezolano subsidiado tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y la suspensión de los envíos mexicanos.
Cuba produce entre 30,000 y 40,000 barriles diarios de un crudo extrapesado con elevados niveles de sulfuros, lo que cubre solo 40 % de una demanda nacional estimada entre 90,000 y 110,000 barriles diarios.
En lo que va de año, la isla acumulaba al menos seis apagones nacionales, con cortes de hasta 20 horas diarias en algunas zonas y un déficit de generación que supera los 2,000 megavatios.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitió que la solución a los apagones tiene un «camino largo» por delante, una declaración que contrasta con el tono triunfalista con que el régimen presenta cada corrida en la Hermanos Díaz.
La refinería Sergio Soto de Cabaiguán, en Sancti Spíritus, procesa crudo nacional desde 2010 y amplió su capacidad de 400 a 600 toneladas diarias este año, aunque también opera con limitaciones severas de materia prima.
Los propios directivos de la Hermanos Díaz reconocen que los volúmenes obtenidos en estas pruebas piloto son insuficientes para cubrir la demanda nacional, y que el proceso de adaptación tecnológica al crudo cubano continúa sin fecha definida para una operación a escala industrial.
