Cubanos logran recuperar todo lo que les robaron en Camagüey gracias a una ingeniosa idea

Una familia de Nuevitas, en Camagüey, recuperó íntegramente sus pertenencias tras un robo nocturno, gracias a un método tan sencillo como efectivo: presionar el botón de timbre de la llave de la moto sustraída para rastrearla por sonido en los alrededores de la vivienda.

Anyi Karla Meléndez Ramírez relató el episodio en un video de Facebook que acumuló más de 30,000 vistas. Según su testimonio, a la una de la madrugada un grupo de dos o tres delincuentes entró a la casa de su novio tras romper la verja y la ventana. «Ellos ya venían preparados», afirmó.

Los ladrones actuaron con sigilo. La vivienda está dividida en dos apartamentos. En uno dormían la pareja y sus mascotas; en el otro, la madre, la hermana y la abuela del novio. Nadie escuchó nada.

«Estamos en un primer piso y no se escuchaba absolutamente nada, las perras ni ladraron, nadie del vecindario vio nada y había corriente en ese momento», describió la joven.

El botín fue considerable: una motorina, un televisor, un EcoFlow —estación de energía portátil que puede costar entre 549 y más de 1,150 dólares—, tres ventiladores portátiles y una cafetera. Los delincuentes dejaron atrás unos zapatos que estaban encima de la motorina porque no supieron que eran de marca costosa.

Fue la madre del novio quien descubrió el robo al salir de su habitación y notar la ausencia del televisor. La hermana, al ver que la motorina tampoco estaba, comenzó a gritar. «¿Tú te imaginas que la hermana de mi novio hubiera salido y hubiera encontrado a un ladrón? Podrían haberlas hasta matado», dijo Anyi Karla preocupada.

Cuando amaneció, llegaron a la casa la policía y personas cercanas a dar apoyo. Un amigo del novio de Anyi Karla tuvo la idea que lo cambió todo. Tomó la llave de la motorina y recorrió los alrededores presionando el timbre repetidamente, a la escucha de cualquier señal sonora.

«Así llegaron a la caseta frente a El Balkán (un centro nocturno en Nuevitas), que esa caseta es como un refugio, y ahí estaban todas las cosas», narró la joven.

La policía acudió con un perro rastreador que llegó hasta un apartamento cercano, pero no encontró a los responsables. Los ladrones siguen sin ser capturados.

El caso ilustra la grave ola de inseguridad que azota a Camagüey en 2026: el gobierno municipal reconoció más de 600 contravenciones en el primer semestre del año, con cuatro de cada diez correspondiendo a delitos graves como robo con fuerza, delitos contra la vida y hurto de ganado.

El EcoFlow se ha convertido en uno de los objetos más codiciados por los ladrones en Cuba precisamente porque es la solución doméstica más extendida para sobrevivir los apagones.

En días recientes, vecinos de Camagüey capturaron por su cuenta a un ladrón en el patio de una casa ante la tardanza de la policía, y el 6 de septiembre se denunció otro asalto a plena luz del día en la misma provincia.






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