El secretario de Defensa de Filipinas, Gilberto Teodoro, exhibió este martes una nota manuscrita durante un foro público en Seúl que, según explicó, le había entregado una persona vinculada al gobierno chino, y la denunció en el escenario como un acto de “coacción, intimidación y agresión”.
Teodoro hablaba en el Diálogo de Defensa de Seúl, un foro multilateral de seguridad que se celebra anualmente, cuando un hombre se le acercó durante una sesión de preguntas y respuestas y le entregó un papel.
Teodoro leyó el contenido de la nota ante la audiencia: “La postura de China respecto al arbitraje del Mar de China del Sur es clara, coherente y firme”, decía el papel, al que el ministro respondió de inmediato: “No tienen ninguna postura; el arbitraje viola los principios fundamentales del derecho internacional”.
El funcionario filipino cuestionó entonces la actitud de quien le había entregado el documento: “¿Cómo se puede tratar a un país en un foro internacional que, más allá de la pregunta que se me formuló, falta el respeto a los organizadores de este foro? ¿Cómo esperas lidiar con eso de manera civilizada? Les hago la pregunta. ¿Es este el documento adecuado para entregarme cuando me están haciendo una pregunta en el foro?”, planteó, sosteniendo la nota en alto.

“No solo demuestra falta de respeto si esta es una posición china que se me envía. No solo falta de respeto al derecho internacional al arrojar la CNUDM (Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar) al suelo y pisotearla, sino que también falta de respeto a la decencia básica que se les debe a nuestros amables anfitriones, la República de Corea, y al resto de la audiencia aquí presente”, continuó Teodoro. “Así que tal vez lo que China necesita es mostrar decencia básica y un comportamiento adecuado”, agregó.
El ministro filipino fue categórico en su definición del episodio: “Esto es, de hecho, coacción, intimidación y agresión. Conservaré este documento como recuerdo de cuán desesperada está China y de cuán ineficaz es su postura ante una audiencia libre”, sostuvo, y cerró con un mensaje irónico dirigido a quien le había entregado la nota: “Muchas gracias a la persona que me entregó este documento. Acabas de prestarle un gran servicio a tu país”.
El texto reproduce de manera casi idéntica el lenguaje que la cancillería china utilizó en reiteradas ocasiones en comunicados oficiales sobre el mar de China Meridional, entre ellos uno de julio pasado que conmemoró diez años del fallo de un tribunal internacional en contra de los reclamos de Beijing, y que describió las acciones chinas en esa vía marítima como “razonables, legítimas, profesionales y moderadas”.
Filipinas y China chocaron en reiteradas ocasiones por el control del mar de China Meridional, donde Beijing reclama soberanía sobre casi la totalidad de esa vía marítima pese a un fallo de 2016 de un tribunal de arbitraje internacional que determinó que esos reclamos carecen de sustento legal. China no reconoce esa decisión. Teodoro, uno de los integrantes más críticos del gabinete del presidente Ferdinand Marcos Jr. en materia de política hacia China, le dijo por separado a Reuters, al margen del mismo foro, que Beijing recurre cada vez más a la presión militar y marítima para moldear la opinión pública en la región.
En otro tramo de su intervención en el foro surcoreano, Teodoro describió la situación que atraviesa Filipinas frente a los reclamos chinos: “Creo que es bien conocido por el público, por todos los aquí presentes, la situación de Filipinas, donde enfrentamos desafíos diarios por parte de la República Popular de China, que intenta ocupar y hacer valer legalmente su presencia sobre nuestro territorio y, especialmente, sobre nuestra zona económica exclusiva, en contravención de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”, afirmó.
El ministro filipino remarcó además la necesidad de una respuesta basada en el derecho internacional: “Vivimos en un mundo muy interconectado y ningún Estado tiene derecho a apropiarse de un bien común internacional para su uso exclusivo o a reclamar derechos contrarios a lo que establecen claramente las normas internacionales”, sostuvo. “Por ello, Filipinas se ha visto obligada a establecer acuerdos y alianzas de defensa creativos”, concluyó, en referencia a los crecientes vínculos militares que Manila viene tejiendo con otros países de la región frente a la presión china.
