SANTO DOMINGO, R. D. – El cáncer de mama se origina cuando las células de los senos comienzan a multiplicarse sin control, lo que puede provocar la formación de un tumor que, en muchos casos, puede detectarse mediante estudios de imágenes o palparse como una masa. Aunque no siempre se conoce su causa exacta, existen diversos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
Así lo explicó la doctora Marianela Rijo durante la charla “Juntos contra el cáncer de mama: prevención, esperanza y vida después del diagnóstico”, impartida este lunes en el techado del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), con el auspicio del Instituto Nacional de Educación Física (INEFI).
Durante su intervención, la especialista destacó la importancia de los controles médicos periódicos y de las pruebas de detección temprana, de acuerdo con la edad, los antecedentes familiares y las indicaciones médicas de cada persona. Asimismo, recomendó mantener un seguimiento preventivo anual a partir de los 40 años, según las necesidades individuales.
La doctora indicó que el riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta con la edad y que los antecedentes familiares y determinadas alteraciones genéticas pueden incrementar la probabilidad de padecerlo.
Testimonios que inspiran esperanza
Durante la actividad se compartieron testimonios audiovisuales y presenciales cargados de emotividad, en los que sobrevivientes al cáncer de mama relataron sus experiencias y los desafíos que enfrentaron durante el proceso.
Entre las participantes estuvieron Ivelisse Cazado y las colaboradoras del INEFI Yudelka Tejada y Valentina Tejeda, así como los periodistas Marta Rodríguez Sierra y Alfonso Muñoz Cordero, quienes compartieron sus vivencias y mensajes de esperanza.
Estos testimonios permitieron destacar la importancia del acompañamiento, la fortaleza emocional y el apoyo familiar durante el proceso de diagnóstico y tratamiento.
Factores de riesgo del cáncer de mama
El cáncer de mama puede estar relacionado con diversos factores, aunque presentar uno o varios de ellos no significa necesariamente que una persona desarrollará la enfermedad.
Factores genéticos y hereditarios: Las mutaciones en genes como BRCA1 y BRCA2 pueden aumentar considerablemente el riesgo. Asimismo, tener familiares directos, como madre, hermana o hija, con antecedentes de cáncer de mama o de ovario puede incrementar la predisposición.
Edad y género: El riesgo aumenta con la edad y la mayoría de los casos se diagnostican en mujeres. No obstante, esta enfermedad también puede presentarse en hombres.
Factores hormonales y reproductivos: La exposición prolongada a determinadas hormonas, el inicio temprano de la menstruación, la menopausia tardía, tener el primer embarazo a una edad avanzada o no haber tenido hijos pueden influir en el riesgo. También se ha relacionado con el uso de determinadas terapias hormonales durante la menopausia.
Estilo de vida y factores ambientales: El sobrepeso, especialmente después de la menopausia, el consumo de alcohol, la falta de actividad física y haber recibido radioterapia en el pecho a edades tempranas son factores asociados con un mayor riesgo.
Prevención y detección temprana
Aunque algunos factores de riesgo, como la edad y la predisposición genética, no pueden modificarse, adoptar hábitos saludables y mantener un seguimiento médico adecuado puede contribuir a reducir el riesgo y favorecer la detección temprana.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Mantener hábitos saludables: Llevar una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra, y mantener un peso saludable.
- Realizar actividad física: Incorporar el ejercicio de manera regular a la rutina diaria.
- Evitar el consumo de alcohol y no fumar: Hábitos que contribuyen al cuidado integral de la salud.
- Promover la lactancia materna: Esta se asocia con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
- Conocer los cambios en los senos: Prestar atención a la aparición de bultos, cambios en la piel, retracciones o secreciones inusuales y consultar oportunamente a un profesional de la salud.
- Realizarse los estudios indicados: La mamografía es una herramienta fundamental para la detección temprana. La edad de inicio y la frecuencia de estos estudios deben determinarse según las recomendaciones médicas y el historial de riesgo de cada persona.
Con esta iniciativa, desde el INEFI promovemos la orientación, la prevención y el cuidado integral de la salud, recordando que la información oportuna y el acompañamiento pueden marcar una diferencia en la vida de quienes enfrentan esta enfermedad.

