
El 16 de octubre de 2026, Internacional de Bogotá anunció la llegada del ejecutivo Gersson Rosas como nuevo inversionista del club.
De esta forma, el equipo que cuenta con la inversión del actor Ryan Reynolds como máximo accionista, se sigue proyectando como uno de los equipos con mayor crecimiento, a pesar de que en la actualidad deportiva esté peleando por no descender al torneo BetPlay para el 2027.

El 16 de octubre de 2026, Internacional de Bogotá anunció la llegada de Rosas con el siguiente mensaje y presentándolo como el ejecutivo de la NBA campeón con los New York Knicks:
“Le damos la bienvenida a Gersson Rossas, nuevo inversionista de Inter Bogotá. Gracias por creer en nuestra visión, por apostar por una forma diferente de hacer las cosas y por sumarte a construir esta historia. ¡Bienvenido a Inter!”.

En entrevista con el diario La República, Gersson Rosas habló sobre su experiencia en Estados Unidos y explicó cómo busca trasladar su conocimiento de más de dos décadas en la NBA al fútbol colombiano.
El ejecutivo bogotano integró el grupo directivo de los Knicks que conquistó un campeonato después de 53 años de espera. La experiencia se basó en una conducción con una visión definida y en la conformación de una plantilla capaz de competir al máximo nivel.
Rosas nació en Bogotá y emigró con sus padres a Houston cuando era joven. Antes de ingresar a la NBA como ojeador, fue entrenador escolar y universitario, una trayectoria que había orientado desde el comienzo hacia la gestión deportiva.

Su recorrido profesional incluyó 17 años en los Houston Rockets, además de un paso como gerente de los Dallas Mavericks y como presidente de operaciones de baloncesto de los Minnesota Timberwolves.
Luego llegó a los New York Knicks, donde participó en la estructura que reunió a los jugadores que alcanzaron el nivel necesario para obtener el título.
“El deporte me abrió las puertas para viajar por el mundo y vivir experiencias extraordinarias”.
Su ingreso como inversor del proyecto de Inter Bogotá responde, según planteó, a su intención de aportar a la ciudad donde nació y de generar efectos en los niños, las comunidades y la cultura.
“Es un proyecto muy personal porque soy colombiano y bogotano. El deporte me abrió las puertas para viajar por el mundo y vivir experiencias extraordinarias. Ahora quiero contribuir a mi ciudad y ayudar a construir un proyecto que tenga impacto en los niños, las comunidades y la cultura. Tenemos una motivación muy grande y queremos hacer las cosas de manera diferente”.

El club parte sin el historial de otras instituciones, una condición que el dirigente considera una oportunidad para definir una identidad propia. La meta es establecer una cultura interna y una relación sostenida con el entorno social del equipo.
El fútbol colombiano cuenta con jugadores talentosos, pero Rosas sostuvo que ese potencial debe trabajarse desde las primeras etapas de desarrollo.
“Hay que trabajar en aspectos estratégicos, físicos, médicos y nutricionales, y preparar a los jugadores para competir en distintos niveles, incluidos los internacionales”.
La preparación de los futbolistas debe acompañarse, a su juicio, de una mejora general de la liga y de propuestas que acerquen a los aficionados.
El exejecutivo de la NBA señaló que las instalaciones no necesariamente deben crecer en capacidad para mejorar la experiencia y atraer hinchada para el equipo bogotano.
“El nivel deportivo debe mejorar, pero también tenemos que entender qué buscan los aficionados y qué necesitan los jugadores. No siempre se requieren estadios más grandes; en ocasiones, espacios más pequeños permiten ofrecer mejores experiencias. Cada equipo debe encontrar su identidad y construir una relación con su comunidad”.

En mayo de 2019, Rossas habló con el portal Sporting News sobre su elección como presidente de operaciones de los Minnesota Timberwolves para reemplazar a Tom Thibodeau en las decisiones deportivas de la franquicia, según distintos reportes. Su nombramiento lo ubicó entre los pocos latinoamericanos con un cargo ejecutivo en la NBA.
En primer lugar, Rosas descubrió su interés por el baloncesto durante el décimo grado de la secundaria. Allí conoció a quien se convertiría en su esposa y, ante una pregunta sobre su futuro, respondió que quería formar parte de la NBA y llegar a ser gerente general.
Después de jugar básquet universitario, ingresó a la filial de la G-League de los Rockets, los Rio Grande Valley. Como gerente general del equipo, conquistó los campeonatos de las temporadas 2009-10 y 2012-13.
Su desempeño en esa organización le permitió ascender en Houston en 2010. Durante 18 temporadas con los Rockets, fue vicepresidente de operaciones y participó en negociaciones de traspasos, incluida la llegada de Tracy McGrady, además de los acuerdos por James Harden, procedente de Oklahoma City Thunder, y Chris Paul.
También trabajó como cazatalentos de jugadores internacionales para el seleccionado masculino de Estados Unidos. Integró el equipo que obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
En su paso por Dallas Maverick, Rossas explicó lo que significó su llamado a uno de los equipos franquicia y más importante de la NBA:
“Fue algo inmenso, no solo para mí, sino que ser el primer gerente general de origen latino en la NBA fue algo muy especial para mí”.
El exjugador dominicano Al Horford destacó la influencia de Rosas en la expansión regional de la liga.
“Su impacto ha sido realmente inmenso. Tuve la oportunidad de compartir con él en el evento de Baloncesto Sin Fronteras en República Dominicana. Es uno de esos hombres que siempre incentiva a la NBA a involucrarse más en América Latina”, afirmó Horford a The Undefeated».
