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La jurista sudafricana Navi Pillay, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ganó este viernes el Premio Nobel de la Paz 2026 «por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional».
Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, destacó que existe «un hilo conductor común que va desde su trabajo inicial en defensa de Nelson Mandela y de otras personas que se opusieron al apartheid hasta su labor como jueza en algunos de los casos internacionales clave de nuestro tiempo».
Durante el anuncio, Frydnes afirmó que Pillay, de 85 años, ha trabajado para que los Estados y sus dirigentes respondan por sus actos y ha ofrecido esperanza a las víctimas.
Advirtió que el derecho internacional está sometido a una enorme presión y que cada vez gana más terreno lo que describió como una «política de poder».
«Cuando la fuerza se impone a la razón, socava la estabilidad», añadió.
Frydnes describió el compromiso de Pillay con la justicia y la dignidad humana como una fuente de esperanza e inspiración para quienes buscan construir un mundo más pacífico.
Tras enterarse de que había ganado el Premio Nobel de la Paz, Pillay bromeó diciendo que al principio no estaba del todo convencida de que la noticia fuera cierta.
Contó que un hombre llamado Christoph le había comunicado que había ganado el premio.
«Esto debe ser una broma», dijo en un discurso improvisado ante un pequeño grupo de personas que aplaudían. «Sus aplausos significan todo para mí. Pero, como abogada y jueza, todavía quiero verificar esto», prosiguió.
«Si aplauden un poco más, tal vez comparta este premio con Trump», bromeó, en una aparente alusión a la decisión de la ganadora del año pasado, la opositora venezolana María Corina Machado, de entregarle su medalla al presidente estadounidense en enero.
Pillay dedicó el premio a los «sobreviviente del crimen internacional» en un discurso este viernes en la histórica Sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, escenario de los Juicios de Núremberg (1945-1946) contra los líderes de la derrotada Alemania nazi.
Los nombres de los nominados al Nobel se mantienen en secreto, pero el Comité Noruego del Nobel informó que recibió 287 candidaturas para el premio de este año.
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El informe que denuncia «un genocidio en Gaza»
Pillay presidió entre 2021 y 2025 una comisión de investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado que concluyó que Israel había cometido actos de genocidio en Gaza y que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, habían «incitado al genocidio».
La comisión es un órgano de investigación y no tiene autoridad judicial.
«Lo último que hice fue entregar el informe sobre Gaza, calificando lo que está sucediendo allí como genocidio», aseguró este viernes durante su discurso en referencia al informe.
Israel rechazó las conclusiones del informe y acusó a los tres miembros de la comisión de actuar como «títeres de Hamás».
La concesión del Nobel para Pillay fue recibida con ira en Israel.
«El comité del Premio Nobel ha perdido su brújula moral. Ha otorgado su máximo galardón a una intolerante que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío», dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Por su parte, en un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí afirmó que Pillay sería la favorita si existiera un premio «a las mentiras, el odio y las calumnias de sangre».
«Su papel en la incesante demonización de Israel —motivada por intereses políticos— y en la difusión de la mentira del genocidio es más que elocuente», señaló el Ministerio.
«Ahora que la comisión del Nobel ha premiado la mayor mentira del siglo XXI, Joseph Goebbels seguramente está aplaudiendo desde el infierno», indicó en el comunicado en referencia al ministro de propaganda nazi.
Mientras, el presidente de EE.UU., Donald Trump, republicó en sus redes un comunicado en el que se describe a la ganadora del Nobel como «una odiadora descarada de EE.UU. e Israel».
Horas más tarde, la administración Trump anunció la imposición de sanciones de gran alcance contra la Corte Penal Internacional (CPI), de la que Pillay fue jueza.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que las medidas —que incluyen la prohibición de que entidades estadounidenses realicen transacciones con la CPI— tenían como objetivo «defender la soberanía» de su país y acusó al tribunal de pretender juzgar a ciudadanos estadounidenses.
Una lucha de larga data
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Navanethem «Navi» Pillay nació en 1941 en el seno de una familia tamil, durante el régimen del apartheid, el sistema oficial de segregación racial impuesto por el gobierno de Sudáfrica entre 1948 y 1994, y creció en un barrio pobre de Durban, una ciudad de la costa este de Sudáfrica. Su padre era conductor de autobús.
Comenzó su labor en defensa de los derechos humanos durante el apartheid. En 1967 se convirtió en la primera mujer no blanca en abrir su propio bufete de abogados en la provincia de Natal y, más tarde, en la primera mujer no blanca nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica.
Tras defender a un gran número de opositores al apartheid, Pillay fue elegida por la Asamblea General de las Naciones Unidas como jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda que investigó el genocidio ocurrido en la nación africana.
Formó parte de ese tribunal durante ocho años, cuatro de ellos como presidenta.
También fue jueza de la Corte Penal Internacional (CPI) desde 2003 hasta 2008.
Pillay fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
Más recientemente, formó parte del equipo de jueces de la Corte Internacional de Justicia en el caso en el que Myanmar está acusado de genocidio.
La ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz está prevista el 10 de diciembre en Oslo, Noruega, fecha que coincide con el aniversario de la muerte del industrial sueco Alfred Nobel, quien fundó el premio.
La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, lo recibió en 2025 por su lucha por lograr una transición democrática en Venezuela.
Machado generó controversia en enero de este año al entregarle su medalla del Nobel al presidente de EE.UU., Donald Trump, pocos días después de que las fuerzas armadas estadounidenses capturaran al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro.
El Comité Noruego del Nobel aclaró que, aunque Trump recibió la medalla, Machado «queda registrada en la historia como la receptora del premio».
Pillay se convierte en la quinta sudafricana en ganar el Premio Nobel de la Paz.
Entre los galardonados sudafricanos figuran Nelson Mandela y su predecesor, FW de Klerk. Ambos compartieron el premio en 1993 por sus esfuerzos para poner fin al apartheid y facilitar una transición democrática en Sudáfrica.
