La directiva de los Tigres del Licey ha dado un paso significativo en la preservación de la historia y la tradición azul con la inauguración del Paseo de las Estrellas, ubicado en la entrada del estadio Quisqueya Juan Marichal. Allí,
Las bolas con los apellidos y números de jugadores que vistieron el uniforme del conjunto evocan las hazañas de quienes contribuyeron a forjar la grandeza de una de las franquicias más emblemáticas del béisbol dominicano.
Es importante aclarar que la presencia de estos nombres en el paseo no significa que sus números hayan sido retirados oficialmente por la organización. Se trata de un homenaje a figuras que, con su talento y entrega, dejaron una huella imborrable en la historia del glorioso equipo azul.
Son muchos los héroes que merecen ocupar un lugar en este espacio, y ojalá que, con el paso del tiempo, la lista continúe creciendo hasta hacer justicia a las distintas generaciones que construyeron la mística del Licey.
La estatua de Manuel Mota, colocada junto al paseo, representa la materialización de un anhelo largamente acariciado por la fanaticada azul. El inolvidable Manny, la figuras más emblemáticas de la franquicia, merece ese reconocimiento por su trayectoria y su vínculo con la historia del conjunto.
Manny Mota conquistó 3 títulos de bateo en la Lidom jugando para los Tigres del Licey.
Además, Mota terminó su carrera en la pelota dominicana con un promedio de bateo de .333, el más alto de por vida entre los jugadores nativos.
Honrar a sus leyendas es preservar la identidad de los equipos y mantener viva la memoria del deporte dominicano.
