DIAMNIADIO, Senegal.- Al ritmo de los tambores, entre danzas, música y una explosión de colores, la delegación de la República Dominicana desfiló en la ceremonia de apertura de los IV Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, celebrada en el estadio Abdoulaye Wade.
Los atletas de los diferentes países fueron los primeros en entrar al estadio. Luego de varias presentaciones artísticas, llegó el turno de los abanderados, quienes atravesaron el escenario en medio del entusiasmo de un público que disfrutó cada momento de la celebración.
Encendido del pebetero
La delegación dominicana estuvo encabezada por su jefa de misión, Dulce María Piña. Más adelante, Carla Tolentino y Mauricio Espejo Peña desfilaron junto a los demás abanderados de los países participantes, portando con orgullo la bandera tricolor y disfrutando de una experiencia especial en sus jóvenes carreras deportivas.
La ceremonia tuvo un significado histórico: por primera vez, el movimiento olímpico celebró una justa de esta dimensión en suelo africano. El acto contó con la presencia del presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye; la titular del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, y el presidente del Comité Organizador, Mamadou Diagna Ndiaye.
Imagen de la palabra Dakar hecha con personas
“Este es un momento histórico para Senegal. Para África. Para toda nuestra familia olímpica”, expresó Coventry, quien también destacó el protagonismo de la juventud en la organización y desarrollo de los Juegos. “Estos son realmente Juegos hechos por los jóvenes, para los jóvenes”, agregó.
Ndiaye, por su parte, resumió el significado de la cita con una frase: “Esta noche, África ya no está al margen de los Juegos, sino que se convierte en su corazón”. También invitó a los atletas a valorar una experiencia cuyo mayor legado, dijo, no necesariamente estará en los segundos ni en las medallas, sino en la unidad.
El presidente senegalés declaró oficialmente abiertos los Juegos, antes de que el recorrido de la llama olímpica llegara a su punto culminante con el encendido del pebetero. En el relevo final participaron el medallista olímpico Amadou Dia Ba, la triplista Saly Sarr y el piragüista Jean-Pierre Bourhis, mientras que Abdourahmane Marième Sy y Aïcha Diop llevaron la antorcha en la última posta.
La cultura senegalesa se adueñó del escenario con música tradicional, hip-hop y danzas que mostraron distintas expresiones del continente. Los tambores marcaron el pulso de una celebración en la que actuaron figuras como Baaba Maal y Kiné Lam, junto a exponentes de la música urbana del país.
Otro momento llamativo llegó con el artista visual Boubou Design, quien realizó una pintura en vivo que fue presentada por Khaby Lame. La producción reunió a cientos de artistas, bailarines, técnicos y voluntarios para dar forma a un espectáculo que combinó las raíces africanas con expresiones contemporáneas.
Así comenzó Dakar 2026, con Senegal mostrando al mundo su cultura, su música y su hospitalidad, mientras la delegación dominicana se sumaba a una apertura que ya forma parte de la historia olímpica de África.
